CHA cuestiona el modelo municipal de gestión de las colonias felinas y exige a Chueca mantener a los gatos en el entorno urbano
Ana Lasierra: «Las colonias felinas no son un problema urbanístico que se resuelva trasladando gatos de un sitio a otro; forman parte de la biodiversidad urbana y deben protegerse».
Chunta Aragonesista ha mostrado su preocupación por la evolución de la política municipal de gestión de las colonias felinas y ha reclamado al Gobierno de Zaragoza que explique si está sustituyendo el modelo basado en la conservación de los gatos en su entorno por otro fundamentado en su traslado a recintos municipales.
El anuncio de la construcción de un nuevo recinto junto al Centro Municipal de Protección Animal (CMPA), destinado inicialmente a albergar la colonia felina del Portillo durante las obras del futuro parque, se suma a la existencia de El Guano y plantea, a juicio de CHA, un debate que va mucho más allá de una actuación concreta. La formación aragonesista considera que la ciudad debe reflexionar sobre cuál debe ser el modelo de convivencia con las colonias felinas y si el traslado a instalaciones cerradas está dejando de ser una medida excepcional para convertirse en una práctica cada vez más habitual.
La coordinadora de CHA-Zaragoza, Ana Lasierra, ha afirmado que «las colonias felinas no son un problema urbanístico que se resuelva trasladando gatos de un sitio a otro. Son comunidades animales integradas en nuestros barrios, controladas gracias al esfuerzo de decenas de personas voluntarias, y forman parte de la biodiversidad urbana de Zaragoza.»
CHA recuerda que el método CER (Captura, Esterilización y Retorno), reconocido por la legislación vigente, tiene como finalidad mantener las colonias en su entorno siempre que sea posible. Por ello, considera que cualquier traslado debe responder a circunstancias verdaderamente excepcionales, estar plenamente justificado desde el punto de vista técnico y tener vocación de temporalidad.
«Nos preocupa que el Ayuntamiento esté sustituyendo una política de protección de las colonias por una política de concentración de gatos en recintos municipales. Construir más instalaciones no puede convertirse en la respuesta automática cada vez que una colonia entra en conflicto con una obra o con un proyecto urbanístico», ha señalado Lasierra.
La formación aragonesista explica que ha recogido en los últimos meses la inquietud manifestada por personas gestoras de colonias felinas y entidades de protección animal, que alertan del incremento de traslados asociados a actuaciones urbanísticas y reclaman mayores garantías para que las colonias puedan regresar a su ubicación una vez finalizadas las obras que motivaron su desplazamiento.
En este sentido, CHA considera que el Ayuntamiento debe aclarar públicamente cuál será la función permanente del nuevo recinto junto al CMPA, cuántas colonias pretenden ser trasladadas, qué criterios técnicos justifican estos traslados y cuál es el compromiso municipal respecto al retorno de los animales a sus emplazamientos originales.
«No queremos una ciudad que, cada vez que acomete una obra, vacíe las colonias felinas y las sustituya por recintos cerrados. Queremos una ciudad que planifique sus actuaciones respetando también la vida que ya existe en nuestros barrios«, ha manifestado Ana Lasierra.
Para CHA, la protección animal no puede entenderse únicamente como la existencia de infraestructuras de acogida, sino como una política pública que priorice la conservación de las colonias allí donde desarrollan su función ecológica y donde existe una red consolidada de personas voluntarias que las cuidan diariamente.
«Las colonias felinas no sobran en Zaragoza. Forman parte de Zaragoza. La obligación del Ayuntamiento no es hacerlas desaparecer cuando resultan incómodas, sino compatibilizar el desarrollo de la ciudad con la protección de los animales y con el trabajo de quienes llevan años cuidándolos», ha concluido Ana Lasierra.
