Por una planificación equilibrada y justa para Rosales del Canal
Chuaquín Bernal Cupido, Presidente de CHA-Zaragoza.
La reciente decisión del Ayuntamiento de Zaragoza y el Gobierno de Aragón de construir 550 viviendas de alquiler asequible, con 160 de ellas ubicadas en parcelas del barrio de Rosales del Canal, ha generado un importante malestar entre quienes viven en la zona.
No se trata de oponerse a la vivienda pública, que es una necesidad social innegable, sino de defender un uso equilibrado y responsable del suelo dotacional, que respete las necesidades de equipamientos públicos de los barrios.
Las parcelas señaladas, situadas entre las calles Tchaikovsky y Richard Strauss, y entre Rallo Lahoz, Sergio López e Hipólito Lor, están catalogadas en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Zaragoza como suelo dotacional destinado a equipamientos educativos y sanitarios. Esta categoría no es un capricho, sino una previsión fundamental para asegurar que las zonas residenciales en crecimiento tengan los servicios básicos necesarios.
Rosales del Canal, junto con Valdespartera, Montecanal y Arcosur, ha experimentado un crecimiento demográfico explosivo en los últimos años. Las familias se han establecido en estos barrios esperando encontrar no solo vivienda, sino también infraestructuras esenciales como colegios públicos, centros de salud públicos e instalaciones deportivas públicas. Sin embargo, la realidad es que los equipamientos siguen siendo insuficientes. Convertir parcelas dotacionales en suelo para viviendas significa hipotecar el desarrollo futuro de la zona y aumentar las carencias existentes.
El movimiento vecinal, con una recogida de firmas, no está reclamando privilegios ni oponiéndose a las viviendas sociales. Está defendiendo algo tan justo como el derecho a una planificación urbana responsable, que garantice calidad de vida para todos. Se trata de un llamamiento a la coherencia: no se puede justificar la construcción de más viviendas sin asegurar previamente los servicios básicos que la nueva población va a necesitar.
En este sentido, compartimos la reivindicación vecinal para que se mantenga el uso dotacional de una parcela en el barrio para equipamientos escolares. Y es que hay alternativas viables. En el barrio vecino de Arcosur, hay terrenos disponibles donde se podría llevar a cabo esta promoción de viviendas sin poner en riesgo el futuro de Rosales del Canal.
Por ello, CHA ha dado un paso adelante trasladando estas demandas a las Cortes de Aragón, con una iniciativa para su debate y votación en la Comisión de Fomento, Vivienda, Logística y Cohesión Territorial, donde se reclama mantener el uso actual de las parcelas para equipamientos escolares y sanitarios, respetando el PGOU de Zaragoza, así como explorar alternativas para la construcción de viviendas en Arcosur, donde existen terrenos disponibles, además de asegurar que cualquier cambio de uso no vulnere los acuerdos de mutación demanial, sin olvidar la necesidad de fomentar el diálogo entre el Gobierno de Aragón, el Ayuntamiento de Zaragoza y el movimiento vecinal para encontrar soluciones consensuadas.
Esta propuesta busca un equilibrio razonable entre la necesidad de vivienda asequible y el derecho de los barrios de la ciudad a contar con los servicios públicos que aseguren su bienestar. No se puede crecer sin planificar. No se puede construir sin escuchar. La historia de Rosales del Canal y del Distrito Sur nos enseña que la falta de previsión conduce a barrios descompensados. Es el momento de corregir errores del pasado y apostar por un desarrollo urbano sostenible y justo.
El futuro de Rosales del Canal no debe decidirse de espaldas a quienes viven allí. Es posible construir viviendas sin despojar al barrio de sus derechos y necesidades. La demanda es clara y razonable: respetar el suelo dotacional para garantizar que todos, actuales y futuros residentes, puedan disfrutar de una vida digna y plena en su comunidad.
Es hora de escuchar, dialogar y decidir con responsabilidad.
